16-02-2018 | Africa

El triángulo de tragedia en Libia: violencia urbana, desplazamiento masivo de personas y peligros en la migración Press Release

Ginebra / Múnich (CICR) - En el marco de un conflicto armado que se mantiene en Libia desde hace ocho años, la situación humanitaria de la población no cesa de deteriorarse en medio de enfrentamientos armados persistente, violencia e inseguridad, declaró hoy Peter Maurer, presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), luego de una visita de tres días en el país.

Recientemente, el CICR intensificó sus operaciones en Libia, país que se ha visto sumido en el caos económico, la anarquía general y grupos armados que pujan por el poder desde la revolución en 2011.
La amenaza de un conflicto persistente impide que muchas personas regresen a sus hogares y, como resultado, Libia padece uno de los niveles más altos de desplazamiento per cápita en África.

"Es difícil desentrañar cuántas personas se ven afectadas por el conflicto en Libia", dijo el presidente del CICR, Peter Maurer, después de visitar Trípoli, Tobruk y Benghazi para evaluar la situación humanitaria y reunirse con autoridades libias de alto nivel. "La violencia urbana y los desplazamientos masivos son una realidad cotidiana para los libios desde 2011, mientras que los inmigrantes, desesperados por llegar a Europa, a menudo se ven atrapados y son víctimas de maltrato".

Las cifras trágicas subrayan el peligro que padecen las personas afectadas por el conflicto, tanto residentes como migrantes: 1,3 millón de personas necesitan ayuda humanitaria. Se estima que el número de desplazados internos alcanza a 200.000 personas (3% de la población), muchas de las cuales han perdido sus hogares debido a los ataques aéreos y al uso de artillería pesada en zonas pobladas. Los hospitales deben lidiar contra la escasez crónica de insumos médicos; el 20 por ciento ni siquiera está operativo. En todo el país, se observa un aumento de las actividades criminales, como secuestros, contrabando, tráfico y rescate de personas.

"Es evidente: se requiere desplegar esfuerzos inmediatos y decididos para aliviar el sufrimiento en Libia. El liderazgo internacional es sumamente necesario. La política del avestruz solo agravará el sufrimiento en el futuro", dijo Maurer después de una serie de reuniones constructivas con las autoridades libias.

"Prevemos intensificar considerablemente nuestra asistencia y mantener nuestro compromiso de actuar como un intermediario neutral entre todas las partes, a fin de ayudar a las personas directamente afectadas por el conflicto armado y la violencia. Reconocemos también que debemos adaptar nuestra labor humanitaria en apoyo de las fortalezas de una población altamente educada en este país de ingresos medios."

Los retos de la migración

Los disturbios que afectan Libia ofrecen un terreno fértil para la explotación de los migrantes. La situación debe abordarse: numerosos migrantes detenidos en Libia sufren de condiciones inhumanas y maltrato. Miles de migrantes languidecen en los centros de inmigración.

Debido a la inestabilidad política y el vacío de seguridad que imperan en el país, al CICR le preocupa que los lugares de detención no cumplan con las exigencias estructurales básicas y las condiciones materiales que garanticen el trato humano y digno de los migrantes detenidos.

"Instamos firmemente a los responsables políticos a apoyar a Libia en la formulación de políticas migratorias que exploren alternativas a la detención y que prevean medidas integrales para la protección de los migrantes vulnerables", declaró el señor Maurer.

El CICR reconoce que los Estados tienen legítimas preocupaciones en materia de economía, de cohesión social y de seguridad, y es consciente del derecho que les asiste de regular la migración. Sin embargo, en virtud del derecho internacional, los migrantes no deben quedar librados a su suerte ni devueltos al país donde podrían verse amenazados. Los Estados deben analizar los casos individuales antes de rechazar la admisión o expulsar a los migrantes.

El número de migrantes provenientes de África que perdieron la vida en el camino migratorio es mucho mayor que el conocido. El CICR alienta a las autoridades pertinentes a adoptar medidas para esclarecer la suerte de los migrantes desaparecidos, mediante su cooperación con el CICR y el fortalecimiento de sus departamentos de Medicina Forense y de Justicia.

"Europa debe desempeñar un papel para garantizar el respeto por la dignidad humana en las políticas y acciones migratorias", declaró el señor Maurer. "El éxito de las políticas europeas en materia de inmigración no debería medirse por la cantidad de personas a quienes se les negó en ingreso a Europa. En cambio, el indicador del éxito debería evaluarse en función de cómo se trató a los migrantes, qué leyes se aplicaron y si se respetó la dignidad humana.

El CICR mantiene una presencia ininterrumpida en Libia desde 2011, trabajando en estrecha colaboración con la Media Luna Roja Libia en beneficio del conjunto de la población libia en todo el país, de forma estrictamente neutral e imparcial. Los voluntarios de la Media Luna Roja a menudo trabajan día y noche a pesar de los peligros y las dificultades, para aliviar el sufrimiento de los necesitados. Este año, el CICR prevé intensificar su asistencia de emergencia para las personas afectadas por el conflicto, mediante la distribución de alimentos y artículos domésticos esenciales; la provisión de más insumos médicos y apoyo para los establecimientos de salud; y la ayuda en el restablecimiento del contacto entre familiares separados, en particular los migrantes detenidos. También esperamos obtener acceso a centros de detención en todo el país.


Para más información:
Aurelie Lachant, CICR, Ginebra, tel : +41 79 244 64 05
Christoph Hanger, CICR, Ginebra, tel.: +41 79 574 06 36
Shahin Ammane, CICR, Túnez, tel: +216 26 903 485

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